He terminado el último episodio de
"Veronica Mars" y estoy tristona. Esto es como en las relaciones de pareja: antes yo dejaba a las series cuando ya no eran guayx (el por-mí-llamado efecto
"Ally McBeal"), ahora son las series guayx las que me dejan a mí antes de que yo las deje a ellas.
Me pasó con
"Carnivàle" (con un final tan abierto o cerrado como el espectador soporte, igual que aquí la buena de la señorita Mars), con
"Star Trek La Nueva Generación" (sí, es mejor que se paren cuando están arriba... pero coño, duele), con
"Roma" y ahora con ésta.
Sin haber sido lo mío con la serie un romance rápido y tormentoso como aquel que tuve con la del curita tatuado, lo que
empezó siendo algo tibio se había convertido en una costumbre muy agradable... y el corte de la tercera temporada me ha hecho la puñeta.
No voy a intentar venderles la serie, porque es complicado como bien dice
esta viñeta (¡comparten el parecido razonable de
krizty!) de la que les dejo un cacho:

...porque puede que a muchos de ustedes no les vaya el rollo, o porque si les va al final van a terminar lloriqueando igual que servidora.
Estoy por unirme a la campaña esa de mandar chocolatinas Mars (¡qué grande! xD) a la productora para que sigan con la serie. Y en forma de serie, coño, que en plan
"y ahora hacemos la peli" no le pega. Jos.
Categoría: Cinema paradisoEnlaces relacionados: Créditos: La
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